viernes, 20 de octubre de 2017

El misterioso objeto que acompaña a la Tierra y gira cada 28 minutos

El misterioso objeto que acompaña a la Tierra y gira cada 28 minutos

Científicos desvelan la auténtica naturaleza del nuevo compañero de viaje de nuestro planeta alrededor del Sol

ABC.es Madrid 18/10/2017 09:54h Actualizado:18/10/2017 12:21h

No mide más de 100 metros, gira cada 28 minutos y acompaña a la Tierra como un cuasi-satélite, lo que quiere decir que da vueltas alrededor del Sol con el mismo periodo, pero sin estar unido a nuestro planeta por la gravedad. Desde su descubrimiento en 2016, la mayoría de los astrónomos ha sospechado que se trata de un asteroide, pero algunos especulaban con que podía ser mera basura espacial. Clic AQUÍ para seguir leyendo y ver los vídeos.

Descubren una cueva gigantesca en la Luna

Descubren una cueva gigantesca en la Luna

El túnel subterráneo de 50 km de largo podría servir de «hogar» a los astronautas de una futura colonia

José Manuel Nieves @josemnieves Madrid 20/10/2017 09:15h Actualizado:20/10/2017 14:54h

Un equipo de investigadores de la Agencia Espacial Japonesa acaba de hacer un descubrimiento excepcional: una enorme cueva en la Luna que un día, afirman los científicos, podría servir de “hogar” para los astronautas de una futura colonia, que podrían así protegerse de los peligros de la radiación solar y las bajas temperaturas reinantes en nuestro satélite. Clic AQUÍ para seguir leyendo y ver la imagen.

Telescopios de ESO observan la primera luz de una fuente de ondas gravitacionales

Telescopios de ESO observan la primera luz de una fuente de ondas gravitacionales

Estrellas de neutrones fusionándose dispersan oro y platino en el espacio

16 de Octubre de 2017
Una batería de telescopios de ESO, en Chile, ha detectado la primera contraparte visible de una fuente de ondas gravitacionales. Estas observaciones históricas sugieren que este objeto único es el resultado de una fusión de dos estrellas de neutrones. Las secuelas cataclísmicas de este tipo de fusión — eventos predichos hace mucho y llamados kilonovas — dispersan en el universo elementos pesados como el oro y el platino. Este descubrimiento, publicado en varios artículos en la revista Nature y en otras publicaciones, también ofrece la evidencia más sólida obtenida hasta ahora de que los estallidos de rayos gamma de corta duración son generados por la fusión de estrellas de neutrones.
Por primera vez, los astrónomos han observado tanto ondas gravitacionales como luz (radiación electromagnética) procedentes del mismo evento gracias a un esfuerzo de colaboración global y a una rápida reacción tanto de las instalaciones de ESO como de otras instalaciones internacionales.
El 17 de agosto de 2017, LIGO (Laser Interferometer Gravitational-Wave Observatory, observatorio de ondas gravitacionales de interferómetro láser), de la NSF e instalado en los Estados Unidos, junto con el Interferómetro VIRGO, en Italia, detectaron ondas gravitacionales  pasando por la Tierra. Este evento, el quinto detectado de su tipo, fue bautizado como GW170817. Unos dos segundos más tarde, dos observatorios espaciales, Fermi (Fermi Gamma-ray Space Telescope, telescopio espacial de rayos gamma) de la NASA,  e INTEGRAL (INTErnational Gamma Ray Astrophysics Laboratory, laboratorio de astrofísica de rayos gamma internacional) de la ESA, detectaron un estallido de rayos gammacorto en la misma zona del cielo.
La red del observatorio avanzado LIGO-Virgo ubicó la fusión dentro de una gran región del cielo austral, del tamaño de varios cientos de lunas llenas, que contiene millones de estrellas [1]. A medida que caía la noche sobre Chile, muchos telescopios estudiaron detenidamente esa zona del cielo en busca de nuevas fuentes. Eso incluyó a los telescopios VISTA (Visible and Infrared Survey Telescope for Astronomy) y al telescopio de sondeo del VLT (VST), ambos en el Observatorio Paranal, el telescopio italiano REM (Rapid Eye Mount), en el Observatorio la Silla de ESO, el Telescopio de 0.4 metros LCO, en el Observatorio Las Cumbres, y el americano DECcam, en el Observatorio Interamericano de Cerro Tololo. El primero en anunciar que había visto un nuevo punto de luz fue el Telescopio Swope de 1 metro. Apareció muy cerca de NGC 4993, una galaxia lenticular en la constelación de Hidra, y las observaciones de VISTA señalaron claramente esta fuente en longitudes de onda infrarrojas casi al mismo tiempo. Dado que la noche se movía hacia el oeste, los telescopios de la isla de Hawái Pan-STARRS y Subaru también la captaron y observaron su rápida evolución.
"Hay ocasiones excepcionales en las que, quienes nos dedicamos a la ciencia, tenemos la oportunidad de presenciar el principio de una nueva era", afirmó Elena Pian, astrónoma del INAF (Italia) y autora principal de uno de los artículos de la revista Nature. "¡Esta es una de ellas!".
ESO puso en marcha uno de las mayores campañas de observación de “eventos impredecibles” (ToO, Target of Opportunity, en inglés) jamás creadas y muchos telescopios, tanto de ESO como de colaboradores de ESO,  observaron el objeto durante las semanas que siguieron a la detección [2]. El VLT (Very Large Telescope) de ESO, el NTT (New Technology Telescope), el VST (VLT Survey Telescope), el Telescopio MPG/ESO de 2,2 metros y ALMA (Atacama Large Millimeter/submillimeter Array) [3], todos observaron el evento y sus efectos en una amplia gama de longitudes de onda. Unos 70 observatorios de todo el mundo observaron también este evento, incluyendo el Telescopio Espacial Hubble de NASA/ESA.
Las estimaciones de distancia de los datos recogidos tanto en ondas gravitacionales como en las demás observaciones concuerdan con que GW170817 está a la misma distancia que NGC 4993, a unos 130 millones años luz de la Tierra. Esto hace que la fuente sea tanto el evento de ondas gravitacionales como la explosión de rayos gamma más cercanos detectados hasta ahora [4].
Las ondas en el espacio-tiempo, conocidas como ondas gravitacionales, son creadas por  masas en movimiento, pero, actualmente,  sólo pueden detectarse las más intensas, generadas por los rápidos cambios de velocidad de objetos muy masivos. Un evento de este tipo es la fusión de estrellas de neutrones, núcleos extremadamente densos de estrellas muy masivas que colapsan tras explotar como supernovas [5]. Hasta ahora, estas fusiones han sido la principal hipótesis para explicar los estallido de rayos gamma cortos. Se espera que, a este tipo de evento, le siga un evento explosivo (conocido como kilonova) 1.000 veces más brillante que la típica nova.
Las detecciones casi simultáneas de las ondas gravitacionales y los rayos gamma de GW170817 hace que se tengan esperanzas de que este objeto sea un ejemplar de la tan buscada kilonova, y las observaciones llevadas a cabo con instalaciones de ESO han revelado propiedades notablemente cercanas a las predicciones teóricas. Hace más de 30 años que se postuló la existencia de las kilonovas, pero esta es la primera observación confirmada.
Tras la fusión de dos estrellas de neutrones, una explosión de elementos químicos pesados radiactivos de rápida expansión se alejó de la kilonova a una quinta parte de la velocidad de la luz. El color de la kilonova cambió de muy azul a muy roja durante los días posteriores, el cambio más rápido observado en explosiones estelares.
"Cuando el espectro apareció en nuestras pantallas me di cuenta de que se trataba del evento transitorio más inusual que había visto nunca”, comentó Stephen Smartt, quien dirigió las observaciones con el NTT de ESO como parte del programa de observación ePESSTO (Public ESO Spectroscopic Survey of Transient Objects, sondeo espectroscópico de objetos transitorios público de ESO). "Nunca había visto nada igual. Nuestros datos, junto con los de otros grupos, demostraron a todos que esto no era una supernova o una estrella variable de primer plano, sino algo mucho más extraordinario".
Los espectros de ePESSTO y del instrumento X-shooter, instalado en el VLT, sugieren la presencia de cesio y telurio expulsado de las estrellas de neutrones en fusión. Estos y otros elementos pesados, producidos durante la fusión de las estrellas de neutrones, serían lanzados al espacio por la posterior kilonova. Estas observaciones enlazan la formación de elementos más pesados que el hierro mediante reacciones nucleares dentro de objetos estelares de alta densidad, conocidos como proceso r de captura neutrónica, algo que hasta ahora solo se había teorizado.
"Los datos que tenemos hasta ahora encajan de forma increíble con la teoría. Es un triunfo para los teóricos, una confirmación de que los eventos de LIGO-VIRGO son absolutamente reales y un logro para ESO por haber reunido un sorprendente conjunto de datos sobre la kilonova", añade Stefano Covino, autor principal de uno de los artículos para la revista Nature Astronomy.
Andrew Levan, autor principal de uno de los artículos, concluye, "La gran fuerza de ESO es que tiene una amplia gama de telescopios e instrumentos para hacer frente a grandes y complejos proyectos astronómicos, incluso para eventos impredecibles y con cortos plazos de tiempo. ¡Hemos entrado en una nueva era de la astronomía multimensajero!".

Notas

[1] La detección de LIGO–Virgo localizó la fuente en un área del cielo de unos 35 grados cuadrados.

[2] La galaxia sólo es observable en agosto al atardecer y, por aquel entonces, estaba demasiado cerca del Sol en el cielo para poder ser observada en septiembre.

[3] En el VLT, las observaciones se hicieron con el espectrógrafo X-shooter, instalado en la Unidad de Telescopio 2 (UT2); FORS2 (Focal Reducer and low dispersión Spectrograph 2) y CONICA (Nasmyth Adaptive Optics System (NAOS) – Near-Infrared Imager and Spectrograph (CONICA) (NACO), en la Unidad de Telescopio 1 (UT1); VIMOS (VIsible Multi-Object Spectrograph ) y VISIR (VLT Imager and Spectrometer for mid-Infrared), instalados en la Unidad de Telescopio 3 (UT3); y MUSE (Multi Unit Spectroscopic Explorer) y HAWK-I (High Acuity Wide-field K-band Imager) en la Unidad de Telescopio 4 (UT4). El VST observe usando la cámara  OmegaCAM y VISTA observó con VIRCAM (VISTA InfraRed CAMera). A través del programa ePESSTO, el NTT recogió espectros visibles con el espectrógrafo EFOSC2 (ESO Faint Object Spectrograph and Camera 2 y espectros infrarrojos con el espectrógrafo SOFI (Son of ISAAC).  El Telescopio MPG/ESO de 2,2 metros observó usando el instrumento GROND (Gamma-ray Burst Optical/Near-infrared Detector).

[4] La distancia comparativamente pequeña entre la Tierra y la fusión de estrellas de neutrones, 130 millones de años luz, hizo posibles las observaciones, ya que la fusión de estrellas de neutrones crea ondas gravitacionales más débiles que la fusión de agujeros negros, que fue probablemente el caso en las primeras cuatro detecciones de ondas gravitacionales.

[5] Cuando dos estrellas de neutrones se orbitan mutuamente en un sistema binario, pierden energía emitiendo ondas gravitacionales. Se van acercando hasta que, cuando finalmente se encuentran, parte de la masa del remanente estelar se convierte en energía en un violento estallido de ondas gravitacionales, tal como describe la famosa ecuación de Einstein E=mc2.

Información adicional

Esta investigación fue presentada en una serie de artículos científicos que aparecen en las revistas Nature, Nature Astronomy y Astrophysical Journal Letters.
Pueden encontrar la amplia lista de miembros de los equipos participantes en este archivo PDF.
ESO es la principal organización astronómica intergubernamental de Europa y el observatorio astronómico más productivo del mundo. Cuenta con el respaldo de dieciséis países: Alemania, Austria, Bélgica, Brasil, Dinamarca, España, Finlandia, Francia, Italia, Países Bajos, Polonia, Portugal, el Reino Unido, República Checa, Suecia y Suiza, junto con el país anfitrión, Chile. ESO desarrolla un ambicioso programa centrado en el diseño, construcción y operación de poderosas instalaciones de observación terrestres que permiten a los astrónomos hacer importantes descubrimientos científicos. ESO también desarrolla un importante papel al promover y organizar la cooperación en investigación astronómica. ESO opera en Chile tres instalaciones de observación únicas en el mundo: La Silla, Paranal y Chajnantor. En Paranal, ESO opera el Very Large Telescope, el observatorio óptico más avanzado del mundo, y dos telescopios de rastreo. VISTA (siglas en inglés de Telescopio de Rastreo Óptico e Infrarrojo para Astronomía) trabaja en el infrarrojo y es el telescopio de rastreo más grande del mundo, y el VST (VLT Survey Telescope, Telescopio de Rastreo del VLT) es el telescopio más grande diseñado exclusivamente para rastrear el cielo en luz visible. ESO es el socio europeo de un revolucionario telescopio, ALMA, actualmente el mayor proyecto astronómico en funcionamiento del mundo. Además, cerca de Paranal, en Cerro Armazones, ESO está construyendo el ELT (Extremely Large Telescope), el telescopio óptico y de infrarrojo cercano de 39 metros que llegará a ser “el ojo más grande del mundo para mirar el cielo”.
LIGO está financiado por la NSF y operado por Caltech y MIT, que concibieron LIGO y lideraron los proyectos “Initial” y “Advanced” LIGO. El apoyo financiero del proyecto Advanced LIGO fue liderado por la NSF, y Alemania (Max Planck Society), Reino Unido (Science and Technology Facilities Council) y Australia (Australian Research Council) hicieron significativas aportaciones y contribuciones al proyecto. Más de 1.200 científicos y científicas de todo el mundo participant en este gran esfuerzo a través de la colaboración “LIGO Scientific Collaboration”, que incluye a la “GEO Collaboration”. Aquí pueden encontrar una lista con el resto de socios: http://ligo.org/partners.php.
La colaboración Virgo consiste en más de 280 físicos e ingenieros pertenecientes a 20 grupos de investigación europeos: seis del CNRS ( Centre National de la Recherche Scientifique), en Francia; ocho del INFN ( Istituto Nazionale di Fisica Nucleare), en Italia; dos en los países bajos con Nikhef; el MTA Wigner RCP en Hungría; el grupo POLGRAW en Polonia; España, con la Universidad de Valencia; y el Observatorio Gravitacional  Europeo, EGO, el laboratorio que alberga el detector de Virgo cerca de Pisa, en Italia, financiado por el CNRS, el INFN y Nikhef.
Las traducciones de las notas de prensa de ESO las llevan a cabo miembros de la Red de Divulgación de la Ciencia de ESO (ESON por sus siglas en inglés), que incluye a expertos en divulgación y comunicadores científicos de todos los países miembros de ESO y de otras naciones.

El nodo español de la red ESON está representado por J. Miguel Mas Hesse y Natalia Ruiz Zelmanovitch.

Enlaces

    • Miembros del equipo
    • FAQ (Preguntas frecuentes, archivo PDF, 184 KB)
    • Ficha técnica (PDF file, 105 KB)
    • Artículo científico 1: “Spectroscopic identification of r-process nucleosynthesis in a double neutron star merger”, by E. Pian et al. in Nature. (PDF file, 196 KB)
    • Artículo científico 2: “The emergence of a lanthanide-rich kilonova following the merger of two neutron stars”, by N. R. Tanvir et al. in Astrophysical Journal Letters (PDF file, 843 KB)
    • Artículo científico 3: “The electromagnetic counterpart to a gravitational wave source unveils a kilonova”, by S. J. Smartt et al. in Nature (PDF file, 9 MB)
    • Artículo científico 4: “The unpolarized macronova associated with the gravitational wave event GW170817”, by S. Covino et al. in Nature Astronomy (PDF file, 230 KB)
    • Artículo científico 5: “The Distance to NGC 4993 — The host galaxy of the gravitational wave event GW17017”, by J. Hjorth et al. in Astrophysical Journal LettersPaper 6: “The environment of the binary neutron star merger GW170817”, by A. J. Levan et al. in Astrophysical Journal Letters (PDF file, 2.4 MB)
    • Artículo científico 6: “The environment of the binary neutron star merger GW170817”, by A. J. Levan et al. in Astrophysical Journal Letters (PDF file, 2.6 MB)
    • Nota de prensa de LIGO
    • Nota de prensa de ESA/Hubble

      Contactos

      José Miguel Mas Hesse
      Centro de Astrobiología (INTA-CSIC)
      Madrid, España
      Tlf.: (+34) 91 813 11 96
      Correo electrónico: mm@cab.inta-csic.es

      Stephen Smartt
      Queen’s University Belfast
      Belfast, United Kingdom
      Tlf.: +44 7876 014103
      Correo electrónico: s.smartt@qub.ac.uk

      Elena Pian
      Istituto Nazionale di Astrofisica (INAF)
      Bologna, Italy
      Tlf.: +39 051 6398701
      Correo electrónico: elena.pian@inaf.it

      Andrew Levan
      University of Warwick
      Coventry, United Kingdom
      Tlf.: +44 7714 250373
      Correo electrónico: A.J.Levan@warwick.ac.uk

      Nial Tanvir
      University of Leicester
      Leicester, United Kingdom
      Tlf.: +44 7980 136499
      Correo electrónico: nrt3@leicester.ac.uk

      Stefano Covino
      Istituto Nazionale di Astrofisica (INAF)
      Merate, Italy
      Tlf.: +39 02 72320475
      Móvil: +39 331 6748534
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      Marina Rejkuba
      ESO Head of User Support Department
      Garching bei München, Germany
      Tlf.: +49 89 3200 6453
      Correo electrónico: mrejkuba@eso.org

      Richard Hook
      ESO Public Information Officer
      Garching bei München, Germany
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      Correo electrónico: rhook@eso.org

      viernes, 13 de octubre de 2017

      Ganímedes: podría haber vida en el mayor océano del Sistema Solar

      Ganímedes: podría haber vida en el mayor océano del Sistema Solar

      La misión Juice sobrevolará la luna joviana para estudiar con su radar la profunda masa de agua subterránea

      JOSÉ MANUEL NIEVES-josemnieves Madrid 09/10/2017 08:25h - Actualizado: 10/10/2017 10:08h

      El océano más grande de todo el Sistema Solar no está en la Tierra, sino en Ganímedes, la mayor de las lunas de Júpiter. Si no fuera por el hecho de que este cuerpo celeste es claramente un satélite del planeta gigante, podría perfectamente pasar por un planeta en sí mismo. De hecho, con sus más de 5.200 km. de diámetro, es incluso mayor que Mercurio, y solo algo más pequeño que Marte. En marzo de 2016, el Telescopio Espacial Hubble hizo, además, un descubrimiento excepcional, revelando la existencia de un gran océano subterráneo de agua salada en Ganímedes. Y, por lo que sabemos, la presencia de agua líquida resulta esencial a la hora de buscar vida. Clic AQUÍ para seguir leyendo y ver el vídeo.

      Hallan el cometa más lejano de camino al Sol

      Hallan el cometa más lejano de camino al Sol

      Situado a 2.400 millones de km de nuestra estrella, proviene de los confines del Sistema Solar y todavía no le ha salido cola

      ABC.ES Madrid 07/10/2017 21:02h

      Un equipo de astrónomos de la Universidad de California Los Angeles (UCLA) ha identificado un cometa a 2.400 millones de km del Sol. [...] Bautizado como C2207 K2 (PANSTARRS), o K2 para abreviar, el cometa se encuentra actualmente más allá de la órbita de Saturno, y ha estado viajando durante millones de años desde su hogar en los helados confines del Sistema Solar, donde la temperatura es de aproximadamente 226 ºC bajo cero. Fotografiado por el Telescopio Espacial Hubble de la NASA, la órbita de K2 indica que proviene de la Nube de Oort, una región esférica muy grande que contiene cientos de miles de millones de cometas. Clic AQUÍ para seguir leyendo y ver la imagen.

      Observado un planeta con anillo más allá de Plutón

      Observado un planeta con anillo más allá de Plutón

      Astrónomos españoles estudian Haumea con un detalle sin precedentes


      Más allá de Neptuno, el último planeta del Sistema Solar, se extiende un cinturón con cientos —quizá miles— de cuerpos hechos de roca y hielo. Plutón, el más conocido de ellos, fue degradado a planeta enano en 2006, en parte porque se descubrieron otros cuerpos con un tamaño similar o incluso mayor en esta misma zona. Entre ellos estaban Eris, Makemake y Haumea, el más desconocido del grupo. Según un estudio publicado hoy, este es también el único de los planetas enanos que tiene un anillo que recuerda, en miniatura, a los de Saturno. Clic AQUÍ para seguir leyendo y ver el vídeo.

      sábado, 7 de octubre de 2017

      Una nueva era en la astronomía

      Una nueva era en la astronomía


      El Premio Nobel de Física 2017 ha sido concedido a los fundadores de LIGO por la primera detección directa de ondas gravitacionales emitidas en la fusión de dos agujeros negros



      Dos enormes interferómetros en Washington y Luisiana (EE UU) detectaron el pasado 14 de septiembre de 2015, por primera vez en la historia, la emisión de ondas gravitacionales generadas en los últimos instantes de la fusión de dos agujeros negros de unas 30 masas solares cada uno, abriendo una nueva era de la astronomía y la cosmología. El 11 de febrero de 2016 pudimos seguir en directo la rueda de prensa que los fundadores del experimento, Reiner Weiss, Ronald Drever y Kip Thorne, dieron en Washington, en la sede de la National Science Foundation estadounidense, describiendo la detección de la señal inequívoca, por lo que los investigadores de la colaboración LIGO sabían que estaban ante un hito de la historia de la ciencia. Tal hazaña acaba de ser galardonada con el Premio Nobel de Física. Clic AQUÍ para seguir leyendo y ver la imagen.

      La Luna tuvo atmósfera, confirma la NASA

      La Luna tuvo atmósfera, confirma la NASA


      Hace 3.000 a 4.000 millones de años, nuestro satélite natural, la Luna poseía atmósfera.


      Un nuevo estudio, apoyado por la la NASA, muestra que hace 3.000-4.000 millones de años, la Luna contaba con una atmósfera a su alrededor gracias a intensas erupciones volcánicas que expulsaron los gases sobre la superficie más rápidamente de lo que estos podían escaparse al espacio. El estudio ha sido publicado en la revista Earth and Planetary Science Letters. [...] Así, los gases que se elevaron de las lavas en erupción mientras fluían sobre la superficie, se acumulaban alrededor de la Luna formando una atmósfera transitoria. Según los expertos, esta atmósfera era más espesa hace unos 3.500 millones de años (en el culmen de actividad volcánica del satélite) y habría persistido durante unos 70 millones de años antes de acabar perdiéndose definitivamente en el espacio. Clic AQUÍ para seguir leyendo y ver las imágenes.

      Sputnik, el primer satélite que hizo despegar la carrera espacial entre la URSS y Estados Unidos hace 60 años

      Sputnik, el primer satélite que hizo despegar la carrera espacial entre la URSS y Estados Unidos hace 60 años

      BBC 4 octubre 2017

      El 4 de octubre de 1957, la humanidad puso con éxito en el espacio por primera vez en su historia un satélite de fabricación propia. Se llama "Sputnik" y fue lanzado por Rusia, entonces la Unión Soviética (URSS). Era una esfera de aluminio del tamaño de una pelota de laya -apenas 58 centímetros de diámetro- de poco más de 80 kilos, con cuatro largas y finas antenas. En su primer viaje, tardó 98 minutos en orbitar la Tierra. Su misión: obtener información de las capas altas de la atmósfera y el campo electromagnético de nuestro planeta.
      Dos años más tarde, su segunda versión, Sputnik 2, llevaría por primera vez al espacio un animal, la famosa perra Laika.
      Clic AQUÍ para seguir leyendo y ver el vídeo.

      Granada mira al espacio interestelar

      Granada mira al espacio interestelar

      El Parque de las Ciencias acoge la sede española del 'proyecto Esero', dirigido a despertar vocaciones entre escolares para la investigación de ciencia y tecnología interespacial

      RAMÓN RAMOS 6 OCT. 2017 18:00

      Despertar vocaciones entre las futuras generaciones que deberán investigar y avanzar en ciencia, tecnología y conocimiento y, más en concreto, en el ámbito aeroespacial. Sobre esta premisa ha nacido este viernes en Granada la sede española del centro Esero, la Oficina Europea de Recursos para la Educación sobre el Espacio, el principal proyecto educativo de la Agencia Espacial Europea (AEE) con el objetivo de mejorar las aptitudes y competencias de los alumnos en las disciplinas científicas.
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      sábado, 30 de septiembre de 2017

      Primera detección triple de una onda gravitacional

      Primera detección triple de una onda gravitacional

      El detector Virgo, en Italia, se une a los dos interferómetros de LIGO. El hito permite localizar con mucha mayor precisión la fuente y estudiar por primera vez la polarización de las ondas.


      Ernesto Lozano Tellechea. Colaboraciones LIGO y Virgo.


      La astronomía gravitacional nació hace ahora dos años, en septiembre de 2015, cuando los dos detectores del Observatorio de Ondas Gravitacionales por Interferometría Láser (LIGO), ubicados en EE.UU. y a 3000 kilómetros de distancia uno del otro, observaron las perturbaciones del espaciotiempo causadas por una colisión de agujeros negros ocurrida en una galaxia distante. Tras la identificación de otras dos ondas similares detectadas en 2015 y 2016, a esa carrera científica se ha sumado ahora el interferómetro Virgo, cerca de Pisa. Las respectivas colaboraciones anunciaron ayer la observación conjunta la cuarta onda gravitacional confirmada hasta la fecha. El hito afianza uno de los mayores logros recientes de la física y la tecnología y abre la puerta a comprobar empíricamente un aspecto hasta ahora inexplorado de la teoría de la gravedad de Einstein. [...] En este caso el origen del fenómeno fue el choque de dos agujeros negros de 25 y 30 masas solares. La fusión de los astros dio lugar a un coloso 53 veces más masivo que el Sol, lo que revela que más de dos masas solares se radiaron en forma de energía. Según la reconstrucción de los investigadores, el evento tuvo lugar en una galaxia situada a unos 1700 millones de años luz de la Vía Láctea. Clic AQUÍ para seguir leyendo y ver la imagen.

      viernes, 15 de septiembre de 2017

      La sonda ‘Cassini’ arde en Saturno

      La sonda ‘Cassini’ arde en Saturno

      La NASA pone fin a la misión que ha desvelado los secretos del sexto planeta del Sistema Solar


      La sonda Cassini se ha desintegrado hoy en la atmósfera de Saturno poniendo fin a una misión de 20 años en la que ha contribuido a desvelar los secretos del sexto planeta del Sistema Solar como ninguna otra nave ha hecho. La nave ha ardido poco después de entrar en las capas más externas de la espesa envoltura de gases que rodea al planeta. La nave ha utilizado el poco combustible que le quedaba en sus propulsores para mantener la antena orientada hacia la Tierra y transmitir datos hasta el último momento antes de perder el control y desintegrarse por completo por el rozamiento con el aire. La NASA ha planeado cuidadosamente esta maniobra para evitar contaminar las lunas del planeta, que pueden albergar vida. Clic AQUÍ para seguir leyendo, ver la imagen y el vídeo.

      Un mundo infernal con cielos de titanio

      Un mundo infernal con cielos de titanio

      El VLT de ESO hace la primera detección de óxido de titanio en un exoplaneta

      13 de Septiembre de 2017
      Utilizando el Very Large Telescope de ESO, un equipo de astrónomos ha detectado, por primera vez, óxido de titanio en la atmósfera de un exoplaneta. Este descubrimiento alrededor del planeta WASP-19b, de tipo júpiter caliente, ha sido posible gracias a las capacidades del instrumento FORS2 y ha proporcionado información sobre la composición química y la estructura de temperatura y presión de la atmósfera de este mundo insólito y muy caliente. Los resultados aparecen hoy en la revista Nature.
      Un equipo de astrónomos, dirigido por Elyar Sedaghati (un miembro de ESO recién graduado en la Universidad Técnica de Berlín), ha examinado, con un nivel de detalle sin precedentes, la atmósfera del exoplaneta WASP-19b. Este extraordinario planeta tiene aproximadamente la misma masa que Júpiter, pero está tan cerca de su estrella que completa una órbita en sólo 19 horas y se estima que su atmósfera tiene una temperatura de unos 2.000 grados centígrados.
      Cuando WASP-19b pasa por delante de su estrella, parte de la luz de la estrella pasa a través de la atmósfera del planeta y deja huellas sutiles en la luz que finalmente llega a la Tierra. Utilizando el instrumento FORS2 del Very Large Telescope, el equipo fue capaz de analizar esta luz y deducir que la atmósfera contenía pequeñas cantidades de óxido de titanio, agua y trazas de sodio, junto con una nube global de fuerte dispersión.
      Detectar estas moléculas, sin embargo, no es tarea sencilla”, explica Elyar Sedaghati, que pasó 2 años como estudiante de ESO para trabajar en este proyecto. “No sólo necesitamos datos de una calidad excepcional, sino que también es necesario realizar un análisis sofisticado. Para llegar a estas conclusiones, utilizamos un algoritmo que explora muchos millones de espectros que abarcan una amplia gama de composiciones químicas, temperaturas y propiedades de la nube”.
      En la Tierra es raro ver óxido de titanio. Se sabe que existen en las atmósferas de estrellas frías. En las atmósferas de planetas calientes como WASP-19b actúa como un absorbente del calor. Si está presente en cantidades lo suficientemente grandes, estas moléculas evitan que el calor entre o salga a través de la atmósfera, provocando una inversión térmica, es decir, la temperatura es más alta en la atmósfera superior y más baja en zonas inferiores, lo contrario de lo habitual. El ozono desempeña un papel similar en la atmósfera de la Tierra, donde provoca inversión en la estratosfera.
      La presencia de óxido de titanio en la atmósfera de WASP-19b puede tener efectos importantes en la estructura de la temperatura y la circulación atmosféricas”, explica Ryan MacDonald, otro miembro del equipo y astrónomo en la Universidad de Cambridge, Reino Unido. “Poder examinar exoplanetas con este nivel de detalle es muy emocionante y prometedor”, añade Nikku Madhusudhan, de la Universidad de Cambridge, quien supervisó la interpretación teórica de las observaciones. 
      Los astrónomos recopilaron observaciones de WASP-19b durante un período de más de un año. Midiendo las variaciones relativas en el radio del planeta en diferentes longitudes de onda de la luz que pasa a través de la atmósfera del exoplaneta, y comparando las observaciones con modelos atmosféricos, pudieron extrapolar diferentes propiedades, tales como el contenido químico de la atmósfera del exoplaneta.
      Esta nueva información sobre la presencia de óxidos metálicos como el óxido de titanio y otras sustancias permitirá modelar mejor las atmósferas de los exoplanetas. Mirando hacia el futuro, una vez que los astrónomos puedan observar las atmósferas de planetas posiblemente habitables, los modelos mejorados les darán una idea más completa de cómo interpretar esas observaciones.
      Este importante descubrimiento es el resultado de una remodelación del instrumento FORS2 hecha exactamente con este propósito”, agrega el miembro del equipo Henri Boffin, de ESO, que dirigió el proyecto de remodelación. “Desde entonces, FORS2 se ha convertido en el mejor instrumento para llevar a cabo este tipo de estudio desde tierra”.

      Información adicional

      Este trabajo de investigación se ha presentado en el artículo científico titulado “Detection of titanium oxide in the atmosphere of a hot Jupiter”, por Elyar Sedaghati et. al. que aparece en la revista Nature.
      El equipo está formado por Elyar Sedaghati (ESO; Centro Aeroespacial Alemán (DLR); Universidad Técnica de Berlín, Alemania); Henri M.J. Boffin (ESO); Ryan J. MacDonald (Universidad de Cambridge, Reino Unido); Siddharth Gandhi (Universidad de Cambridge, Reino Unido); Nikku Madhusudhan (Universidad de Cambridge, Reino Unido); Neale P. Gibson (Universidad Queen de Belfast, Reino Unido); Mahmoudreza Oshagh (Universidad de Gotinga Georgia Augusta, Alemania); Antonio Claret (Instituto de Astrofísica de Andalucía - CSIC, España) y Heike Rauer (Centro Aeroespacial Alemán (DLR) y Universidad Técnica de Berlín, Alemania).
      ESO es la principal organización astronómica intergubernamental de Europa y el observatorio astronómico más productivo del mundo. Cuenta con el respaldo de dieciséis países: Alemania, Austria, Bélgica, Brasil, Dinamarca, España, Finlandia, Francia, Italia, Países Bajos, Polonia, Portugal, el Reino Unido, República Checa, Suecia y Suiza, junto con el país anfitrión, Chile. ESO desarrolla un ambicioso programa centrado en el diseño, construcción y operación de poderosas instalaciones de observación terrestres que permiten a los astrónomos hacer importantes descubrimientos científicos. ESO también desarrolla un importante papel al promover y organizar la cooperación en investigación astronómica. ESO opera en Chile tres instalaciones de observación únicas en el mundo: La Silla, Paranal y Chajnantor. En Paranal, ESO opera el Very Large Telescope, el observatorio óptico más avanzado del mundo, y dos telescopios de rastreo. VISTA (siglas en inglés de Telescopio de Rastreo Óptico e Infrarrojo para Astronomía) trabaja en el infrarrojo y es el telescopio de rastreo más grande del mundo, y el VST (VLT Survey Telescope, Telescopio de Rastreo del VLT) es el telescopio más grande diseñado exclusivamente para rastrear el cielo en luz visible. ESO es el socio europeo de un revolucionario telescopio, ALMA, actualmente el mayor proyecto astronómico en funcionamiento del mundo. Además, cerca de Paranal, en Cerro Armazones, ESO está construyendo el ELT (Extremely Large Telescope), el telescopio óptico y de infrarrojo cercano de 39 metros que llegará a ser “el ojo más grande del mundo para mirar el cielo”.
      Las traducciones de las notas de prensa de ESO las llevan a cabo miembros de la Red de Divulgación de la Ciencia de ESO (ESON por sus siglas en inglés), que incluye a expertos en divulgación y comunicadores científicos de todos los países miembros de ESO y de otras naciones.

      El 
      nodo español de la red ESON está representado por J. Miguel Mas Hesse y Natalia Ruiz Zelmanovitch.

      Enlaces

      Contactos

      José Miguel Mas Hesse
      Centro de Astrobiología (INTA-CSIC)
      Madrid, España
      Tlf.: (+34) 91 813 11 96
      Correo electrónico: mm@cab.inta-csic.es
      Elyar Sedaghati
      ESO Fellow
      Vitacura, Santiago, Chile
      Tlf.: +56 2 2463 6537
      Correo electrónico: esedagha@eso.org
      Henri Boffin
      ESO
      Garching bei München, Germany
      Tlf.: +49 89 3200 6542
      Correo electrónico: hboffin@eso.org
      Richard Hook
      ESO Public Information Officer
      Garching bei München, Germany
      Tlf.: +49 89 3200 6655
      Móvil: +49 151 1537 3591
      Correo electrónico: rhook@eso.org

      domingo, 10 de septiembre de 2017

      Un púlsar a 707 revoluciones por segundo

      Un púlsar a 707 revoluciones por segundo

      Al devorar a su ya diezmada vecina, una estrella de neutrones adquiere una enorme velocidad de rotación, la mayor conocida en la galaxia fuera de los cúmulos globulares de estrellas.

      The Astrophysical Journal Letters 10/09/2017

      La red de radiotelescopios LOFAR ha descubierto una estrella consumida que describe 707 inimaginables giros por segundo alrededor de su propio eje. Es una estrella de neutrones, una esfera de solo unas decenas de kilómetros de diámetro, intensamente magnetizada, algo más pesada que el Sol. Este tipo de objeto tan compacto se crea al estallar una estrella de masa elevada. El gas que la formaba se disgrega violentamente, pero su núcleo, al contraerse, en cambio, tan radicalmente, adquiere una gran velocidad de rotación. Clic AQUÍ para seguir leyendo y ver la imagen.